Marzo: beato Amadeo de Saboya

Amadeo (en su nombre original en italiano, Amedeo) nació en Thonon el 1 de febrero de 1435. Hijo primogénito de Ludovico I di Savoia y Anna di Lusignano, recibió formación con un preceptor franciscano, Fauzone di Mondovì. En el contexto de la política dinástica del siglo XV, su familia proyectó desde muy temprano una alianza con la monarquía francesa. Siendo todavía niño, su abuelo Amadeo VIII negoció con el rey Carlo VII de Francia el matrimonio de Amadeo con Violante de Valois, con el objetivo de consolidar una línea de conciliación entre Saboya y Francia. Puesto que ella llegó a la corte de Saboya siendo niña, el matrimonio no se celebró hasta 1452.

Tras la boda, Amedeo recibió como dote la señoría de la Bresse y parte del Vaud, y el matrimonio se estableció en Bourg-en-Bresse. De esta unión nacieron diez hijos, de los cuales apenas seis llegarían a la edad adulta: entre ellos Filiberto I (sucesor en el ducado), Carlo I y también se cita a Ludovica (Luisa), que tras su prematura viudez ingresaría en la Segunda Orden Franciscana y más tarde sería venerada también como beata.

A la muerte de su padre en 1465, Amadeo asumió el gobierno del ducado. Las fuentes coinciden en que padeció crisis de epilepsia, que fueron agravándose y condicionaron su actividad. En este marco, la administración cotidiana y la toma de decisiones recayeron de manera creciente en su esposa, que comenzó a decidir en consejo, “a fianco o anche in assenza del marito”, y embajadores y consejeros se dirigían regularmente a ella.

Los repertorios hagiográficos italianos lo presentan además como terciario franciscano y describen una vida conyugal marcada por la práctica religiosa y el ejercicio compartido de responsabilidades. Aunque el matrimonio se había concertado por razones políticas, ambos esposos tenían profunda y sabían compartir todo, desde la oración al gobierno del Estado. El matrimonio es también recordado por su atención a los pobres (a quienes asistía con limosnas y ayuda personal), así como por el apoyo a obras religiosas.

Amadeo murió en Vercelli el 30 de marzo de 1472. La devoción en torno a su figura se consolidó con el tiempo y, tras un proceso prolongado, el papa Inocencio XI confirmó su culto el 3 de marzo de 1677, fijando su conmemoración litúrgica el 30 de marzo.

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