Junio: siervos de Dios Eduardo Ortiz de Landázuri y Laura Busca
Eduardo Ortiz de Landázuri nació en Segovia el 31 de octubre de 1910. Estudió Medicina en Madrid y se especializó en Patología y Clínica Médica. Tras la Guerra Civil ejerció en diversos hospitales madrileños y desarrolló una temprana vocación docente e investigadora. Supernumerario del Opus Dei, ha sido reconocido por su rigor clínico, su trato cercano al enfermo y su impulso a equipos de trabajo interdisciplinar. Por su parte, Laura Busca Otaegui nació en Zumárraga (Guipúzcoa) el 3 de noviembre de 1911. Conocida como Laurita formó como farmacéutica y trabajó en Madrid, donde conoció a Eduardo. Sus contemporáneos subrayan su carácter sereno, la sobriedad de vida y una intensa dedicación a su hogar y a la educación de sus hijos, compatible con iniciativas de ayuda a familias y estudiantes.
Eduardo y Laura se conocieron en Madrid el 4 de marzo de 1936 y, tras la interrupción que supuso la Guerra Civil, retomaron su noviazgo. Contrajeron matrimonio el 17 de junio de 1941 en el santuario de Arantzazu (Oñati). Al comienzo de su matrimonio, establecieron su hogar inicialmente en Madrid, en el contexto de escasez propio de la época de posguerra. Tuvieron siete hijos (cuatro hijas y tres hijos) a los que principalmente Laura educó al estar al frente del hogar, mientras Eduardo se desempeñaba en la asistencia y docencia médica sin por ello descuidar la formación humana y religiosa de sus hijos. Uno de ellos fallecería a los pocos días de nacer.
En 1958, a invitación de san Josemaría Escrivá y del equipo promotor de la naciente Universidad de Navarra, Eduardo se trasladó con su familia a Pamplona para colaborar en la puesta en marcha de la Facultad de Medicina y de la Clínica Universidad de Navarra (CUN). Allí impulsó la docencia basada en la integración de la investigación con la asistencia al paciente, promovió servicios y cátedras, y desempeñó responsabilidades académicas como catedrático y como decano. Este traslado supuso un cambio decisivo para el hogar: Laurita organizó la mudanza, la escolarización de los hijos y el acompañamiento cotidiano, sosteniendo la vida familiar en un ritmo marcado por el hospital, la universidad y las visitas de alumnos y compañeros de trabajo que frecuentaban la casa de los Ortiz de Landázuri-Busca. Son ellos los testigos que, junto con documentación biográfica y epistolar, describieron un matrimonio que vivía en comunión y encontraba en el hogar un ambiente de fe vivida con naturalidad.
Durante la década de los 60 y 70 del pasado siglo XX, Eduardo consolidó su prestigio científico con publicaciones y dirección de equipos en Medicina Interna, impulsando la formación de especialistas y la investigación clínica en España y defendiendo una medicina centrada en la dignidad del paciente. En paralelo, la casa de los Ortiz de Landázuri–Busca siguió siendo lugar de acogida para estudiantes y familias jóvenes, práctica que continuó Laura tras la jubilación de Eduardo y, más tarde, después de su fallecimiento el 20 de mayo de 1985.
En su ancianidad, ya viuda, Laurita permaneció en Pamplona, cercana a la clínica y a la vida universitaria. Diversas iniciativas culturales y formativas recogieron recuerdos y epistolarios que han contribuido a perfilar con precisión el modo de vivir de este matrimonio: austeridad, sentido del deber, vida sacramental y alegre hospitalidad. Laura murió en Pamplona, como su marido, el 11 de abril del año 2000. Ambos pudieron conocer a varios nietos, que conservan la memoria del matrimonio con una estela de santidad.
En 2023 los restos de ambos fueron trasladados al oratorio de la Clínica Universidad de Navarra, como signo del aprecio institucional y social a su legado humano y profesional. La causa de canonización de Eduardo se abrió en la Archidiócesis de Pamplona y Tudela en 2009, clausurándose la fase diocesana en 2013; la causa de Laura Busca se abrió en 2011. Posteriormente, y siguiendo la práctica prevista por la normativa canónica cuando la fama de santidad concierne al matrimonio en su conjunto, se unificó el itinerario de ambas causas como causa matrimonial (“Siervos de Dios Eduardo Ortiz de Landázuri y Laura Busca”), continuando en sede romana. A día de hoy, ambos ostentan el título de Siervos de Dios. Por su parte, la hermana de Eduardo, Guadalupe, ya ha sido declarada beata en 20219.