Agosto: beato Richard Herst

Richard Herst (también citado como Hurst) nació en el área de Broughton, cerca de Preston, en el condado inglés de Lancashire. Propietario agrícola acomodado, dedicado al cultivo de sus propias tierras en las proximidades de Preston. Aunque no conservamos muchos datos importantes para aproximarnos a su figura, como el nombre de su esposa o el número exacto de hijos que tuvieron, el martirologio romano lo recuerda como padre de familia y labrador, falsamente acusado de homicidio y condenado a la horca por su fe en Cristo bajo el rey Carlos I. Habría nacido entre finales del siglo XVI e inicios del XVII, puesto que la fecha que conservamos es la de su martirio en 1628. Sí consta, por la fórmula litúrgica, que su condición de laico casado y padre formaba parte de la memoria eclesial de su martirio.

Richard Herst vivió en el contexto de las leyes penales contra los católicos ingleses, cuando quienes permanecían fieles a Roma y se negaban a asistir al culto anglicano eran considerados recusantes. Habría sido entonces cuando un perseguidor llamado Norcross fue enviado por el obispo de Chester para arrestarlo. Durante la detención se produjo un altercado entre los perseguidores y los criados de Richard. Uno de los hombres del perseguidor, llamado Dewhurst, al correr por un campo arado, cayó y se rompió una pierna. La herida se agravó y resultó mortal; en su agonía, Dewhurst declaró bajo juramento que la lesión había sido accidental y que no había sido causada por el católico ni por sus criados.

A pesar de esa declaración, Richard Herst fue procesado por homicidio. Sus amigos presentaron una petición al mismísimo rey Carlos I, apoyada también por su esposa, la reina Enriqueta María, que era católica; sin embargo, el proceso siguió adelante. La misma fuente afirma que, al no existir prueba que contradijera el testimonio de Dewhurst, el jurado se resistía a condenarlo, pero fue presionado por el juez hasta emitir un falso veredicto de culpabilidad.

Condenado a muerte, al día siguiente se le ordenó asistir a un sermón en la iglesia protestante. Richard se negó. Fue arrastrado por las piernas durante un tramo de camino hasta el templo y, una vez dentro, se tapó los oídos para no escuchar la prédica. Este gesto, recogido por la tradición católica inglesa, expresa el motivo religioso de su condena: no murió por el accidente que se le imputaba, sino por su negativa a aceptar actos que, en conciencia, entendía como contrarios a la fe católica.eEn el cadalso se le ofreció salvar la vida si prestaba juramento de fidelidad al rey; él lo rechazó, puesto que la fórmula era contraria al catolicismo. Así, fue finalmente ejecutado en Lancaster el 29 de agosto de 1628. La Iglesia lo venera como mártir laico: esposo y padre de familia que sostuvo su fidelidad católica en el ámbito ordinario de su vida —la casa, el trabajo, la tierra y las responsabilidades familiares— hasta el testimonio final. Ricardo Herst fue incluido entre los mártires de Inglaterra y Gales beatificados por Pío XI el 15 de diciembre de 1929. Su memoria litúrgica se celebra el 29 de agosto, día de su martirio.

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