Oferta Académica

La actualización de la oferta académica respecto a los estudios sobre el matrimonio y la familia ha sido una encomienda del Papa Francisco (Summa familiae cura, 8 de septiembre de 2017); la misma queda reflejada en los Estatutos del nuevo Instituto, aprobados oficialmente por la Santa Sede (por decreto de la Congregación para la Educación Católica). Con ella se apunta a integrar de modo coherente la formación teológica, moral y pastoral con el más amplio concurso, crítico y competente, del conocimiento humano. La Constitución Veritatis gaudium menciona la necesidad de establecer “centros especializados de investigación que promuevan el estudio de los problemas de alcance histórico que repercuten en la humanidad de hoy, y propongan pistas de resolución apropiadas y objetivas”. El Instituto ya tenía esa perspectiva, gracias a la intuición clarividente de Juan Pablo II, cuya apertura de miras debemos honrar desde la creatividad que interpela al nuevo Instituto, llevando su misión académica como un barco que se lanza mar adentro, por las rutas, incluso las más periféricas e inexploradas, de la nueva evangelización y de las nuevas dinámicas de la comunidad cristiana.

El nuevo programa de estudios refleja de forma elocuente las herramientas actualizadas con las que abordar esa navegación. El potenciamiento de sus fundamentos teológicos pasa por volver a poner en el centro la estructura fundamental de la forma cristiana, donde se reúnen – existencial, ética y espiritualmente – el sujeto del amor de Dios y las figuras del amor humano, la gracia de la fe y las pasiones de la vida. Dicho potenciamiento teológico, repartido en las varias enseñanzas que identifican el perfil académico del Instituto, abre un espacio coherente de diálogo amistoso y de intercambio competente con los conocimientos humanistas y científicos que más estrechamente se relacionan con él: la profundización en la historia y la cultura de las instituciones familiares, la centralidad socio-política e intercultural del derecho comparado, la trascendencia de la esfera tecno-económica en el ethos conyugal-familiar. El Instituto, que ahora está plenamente habilitado para otorgar titulaciones académicas de validez canónica universal, también brinda la oportunidad de conseguir especialidades y titulaciones académicas en el campo particular de las “ciencias humanas” del matrimonio y de la familia, armonizadas con la inspiración y formación cristianas.

Superar toda separación intelectualista entre teología y pastoral, entre espiritualidad y vida, entre conocimiento y amor, permite dar testimonio más comprensible de que el saber de la fe ama a los hombres y las mujeres de nuestro tiempo. Este proyecto no carece de de ambición, indudablemente. Dicha ambición ha de ser humildemente consciente de que el Espíritu llama también a las instituciones universitarias eclesiásticas para que se renueven profundamente y estén a la altura de un “reto cultural y espiritual” muy alto, asumiendo el cansancio propio de los “largos procesos de regeneración” (Veritatis gaudium, 6). Sin embargo, este toque de ambición, purificado de todo espíritu de presunción o de conflicto, puede convertirse en sal y levadura para un ejercicio de la feliz diaconía de la fe.

Como toda licenciatura eclesiástica también esta se formula como un estudio especializado de 2ª Ciclo. La oferta formativa afronta el desafío de orientarse a la familia y de no reducir la reflexión al Matrimonio, incluyendo los principales sectores de la Teología y no sólo su dimensión moral. En el bienio se proponen además algunos cursos obligatorios pertenecientes a las otras ciencias humanas, y se emplaza al alumno a que elija entre varias disciplinas opcionales y seminarios según su propia preferencia.

Se trata de una nueva licenciatura eclesiástica, con valor canónico, a la que pueden acceder quienes no poseen el bachillerato en Teología. En la oferta formativa del bienio se combinan con equilibrio varios sectores de las ciencias sociales (derecho, economía, política, sociología y psicología) desde su incidencia en la realidad familiar. Se incluyen un adecuado número de materias obligatorias, orientadas a facilitar también la formación Teológica. El alumno puede además elegir entre varias disciplinas opcionales y seminarios según la especialización en la que se haya inscrito de entre las tres posibles: derecho canónico, psicología y pedagogía.

El instituto ofrece diplomas de duración anual, para adquirir competencias que favorezcan una mayor capacitación respecto a los principales problemas que afectan a la familia y cuyo mejor conocimiento pueda ser de utilidad a quienes trabajan en ese sector como profesionales o como agentes de la pastoral.

Convalidaciones

Se indican los sistemas de equivalencias previstos entre los antiguos diplomas ofertados y las nuevas licenciaturas. Se indican también los créditos que se deberían cursar para obtener el título canónico oficial; una vez conseguido dicho título tendrá su equivalencia civil como máster. Los reconocimientos que les facilitamos son orientativos; es necesario que cada alumno concrete su plan de estudios con el Decano; en cualquier caso, tanto en el aspecto académico como en el económico se ha buscado, y se buscará, la situación más ventajosa para el alumno dentro de la normativa establecida.