El Instituto


EL NUEVO PONTIFICIO INSTITUTO TEOLÓGICO

Nuestro Instituto tiene su origen en el Instituto Pontificio Juan Pablo II para Estudios sobre el Matrimonio y la Familia, establecido por la Constitución Apostólica Magnum Matrimonii Sacramentum del 7 de octubre de 1982, fundado por deseo de San Juan Pablo II. Esta institución, después de prestar durante años un impagable servicio de atención a la formación de la realidad familiar, se extinguió después de los recientes sínodos de la familia y la exhortación Amoris Laetitia, erigiéndose en su lugar el Pontificio Instituto Teológico Juan Pablo II para las Ciencias del Matrimonio y de la Familia, con Motu Proprio por el Sumo Pontífice Francisco, el 8 de septiembre de 2017, Summa familiae cura.

Con el nuevo Instituto se pretende promover la renovaciön de la evangelización de la familia planteada en los Sínodos de 2014 y 2015, intentando dar respuesta a los nuevos retos que se plantean hoy a la realidad familiar; para ello se ha enriquecido la propuesta originaria de San Juan Pablo II, añadiendo a la reflexión antropológica y teológica el auxilio de las ciencias humanas, ahora notablemente incrementado. Como en cualquier institución académica de nivel, se pretende que este enfoque interdisciplinar, además de incidir en las enseñanzas eclesiásticas de segundo y tercer ciclo, llegue a la alta investigación especializada que el instituto está llamado a realizar sobre las cuestiones que afectan a la Familia.


EL PITJPII EN MADRID

La presencia del Instituto Juan Pablo II en Madrid no es una novedad absoluta, en cuanto anteriormente, existía una oferta formativa sobre Matrimonio y Familia en esta ciudad. El ordenamiento jurídico del anterior instituto no contemplaba la posibilidad de que existiera más de una sede en cada país. En España se encontraba en Valencia, y los demás lugares en los que se impartía formación lo hacían como apoyo a la sede oficial, para facilitar el acceso de los estudiantes. Ello, aun acercando el acceso a la formación de un mayor número de estudiantes, limitaba la posibilidad de obtener grados académicos canónicos, que solo podían obtenerse participando físicamente en la Licenciatura en Teología en Valencia. El estatuto del nuevo instituto permite crear en un mismo país más de una sección, lo que ha permitido que el centro de Madrid se haya convertido en una sede autónoma - mediante decreto de la Congregación para la Educación Católica de 10 de octubre de 2019- con plena capacidad para impartir tanto formación en general, como hasta ahora había hecho, como grados académicos eclesiásticos plenamente reconocidos.


LA APUESTA DE MADRID: LA VARIEDAD DE CARISMAS Y REALIDADES

En la capital española se concentra la población universitaria más numerosa, así como el mayor número de instituciones académicas de nivel superior, muchas de ellas ligadas de diversos modos a la Iglesia. Las autoridades de la Sede Central del Instituto creyeron necesario que su oferta formativa, presente en la ciudad, estuviera al mismo nivel, en su perfil académico y científico, así como en la consecución de títulos eclesiásticos superiores. Para lograr este ambicioso -y necesario- proyecto, además de solicitar su acogida al Cardenal Arzobispo de Madrid, se ha confiado su sostenimiento y organización a una institución universitaria solvente y con acreditada experiencia: la Universidad Católica de Murcia (UCAM).

La apuesta, a partir de ahora, es la participación plural en la vida de la nueva sección, valorizando lo mejor posible las potencialidades que poseen las realidades académicas ya existentes en la ciudad e implicándolas, desde la variedad de carismas y disciplinas, en el cumplimiento del mandato formulado en el motu proprio fundacional: que el nuevo Instituto sea un centro académico de referencia, en el campo de las ciencias relacionadas con el matrimonio y la familia, contribuyendo así a responder a las exigencias actuales de la misión pastoral de la Iglesia.

El Instituto se sitúa en la Plaza Conde de Barajas 1, sede de la Fundación Casa de la familia. Esta entidad, desde su creación, ha perseguido el apoyo y la promoción del matrimonio y de la familia en colaboración con la Iglesia en general, y en especial con la Archidiócesis de Madrid.